Directrices para ser un buen Docente Online

 

El perfil del Formador no es estático. Sin embargo, existen unas cualidades básicas que un buen Formador debe manejar y desarrollar para cumplir con el adecuado Perfil. Cualidades básica que necesitará tanto el Tutor-Formador Presencial y/o Online:

Tiene facilidad de expresión

Esta es una de las cualidades imprescindibles para un buen Formador. Debe poder hacerse entender por los Participantes a través de su capacidad para expresar la misma idea de varias formas con el fin de que la idea sea captada correctamente por el grupo. Además, debe tener facilidad para exponer sus ideas de una manera sencilla, clara y precisa.

Sabe escuchar

El Formador no solo debe exponer sus ideas y hacerlas entendibles. También debe propiciar la participación y promover y practicar la escucha activa, permitiendo que los Participantes expresen sus valoraciones, necesidades e ideas. De ser requerido debe apoyarlos para que puedan transmitir su mensaje. Ha de tener en consideración sus opiniones. El escuchar atentamente a los Participantes propiciará el ambiente adecuado para que la formación resulte agradable y eficiente.

Integra conocimientos

A través del dominio de la temática y la escucha activa el Facilitador debe ser capaz de identificar, sintetizar y resumir puntos importantes que integren las diversas opiniones expresadas. Debe reconocer y construir conceptos fundamentales tomados de la experiencia grupal conectándolos con casos prácticos reales y/o ideales.

Sabe motivar

El buen Formador debe saber captar el interés y mantener la atención de los Participantes hacia el tema tratado. Debe saber manejar tanto el entorno como los estímulos requeridos para tener al auditorio atento. Esto se le facilitará a través del conocimiento de las personalidades y necesidades detectadas en el grupo. Debe conocer y aplicar dinámicas acordes con la temática y los Participantes.

Tiene dominio didáctico-metodológico y habilidades directivas

Relacionado con la andragogía, tanto con la formación grupal, como a objetivos, contenidos y estrategias metodológicas. 

Tiene Capacidad de diagnóstico

Es decir, la habilidad para identificar problemas cognitivos y de contenidos. Por supuesto también debe ser capaz de encontrar las respuestas a las necesidades detectadas y reflejarlas en el proceso de formación adecuado.

PERFIL DE UN BUEN TUTOR-FORMADOR (ONLINE & PRESENCIAL)

Habilidades de comunicación escrita. Cuando se escribe un correo, se participa en un chat o se interviene en un foro se pierde la comunicación no verbal. Ésta nos ayuda a interpretar o captar el significado de los mensajes. Por otra parte, si además la comunicación no tiene lugar en el mismo momento, es asíncrona, perdemos las posibilidades de hacer aclaraciones al receptor en el momento en que recibe el mensaje. En consecuencia, hay que ser especialmente cuidadosos en nuestra redacción. Tenemos que pensar y repensar los mensajes antes de publicarlos, tenemos que decir exactamente lo que queremos decir y de buen modo. Si es necesario podemos hacer uso de emoticonos para reforzar nuestros sentimientos pero sin llegar a abusar de ellos. 

Capacidad de empatía. La persona que actúa como tutor online debe tener una mentalidad abierta y capacidad para colocarse al mismo nivel que los alumnos. De este modo, podrá ponerse en la situación del alumno y comprenderlo mejor, aportándole la ayuda que necesite.

Capacidad de aceptación/comprensión. El tutor no sólo deberá aceptar las opiniones y críticas del alumno, sino también comprenderlas. Mantendrá la comunicación siempre con respeto y atención. Una postura excesivamente crítica destruye la cordialidad y la cercanía y cierra el camino a futuras comunicaciones.

Cordialidad y amabilidad. Es el punto de partida para crear una relación positiva a distancia. El tutor tendrá la habilidad para lograr que el alumno/a se sienta respetado y bien tratado en todo momento.

Autenticidad y honradez. El tutor no debe despertar falsas expectativas en el alumno ni exagerar las maravillas del curso que va a realizar o está cursando.

Accesibilidad permanente. El tutor debe estar accesible a sus alumnos, dando respuesta efectiva, si es posible rápida. Eso no quiere decir que tenga que estar “a su servicio”, sino que los alumnos deben saber cómo y cuándo pueden localizar a su tutor si lo necesitan. Esto implica que se cumplan los horarios de tutorías o los compromisos de respuesta (24 horas entre semana y 48 en fin de semana).

Flexibilidad. Debe tener la capacidad de adaptarse a las necesidades y circunstancias de cada alumno y de negociar ciertos aspectos del curso o de las actividades. A veces se entiende la flexibilidad como un “ceder” siempre para evitar conflictos. Pero ser flexible no significa dejarse llevar y ser condescendientes con todo y con todos. De ahí, que esta cualidad del tutor pueda verse como un arma de doble filo, en el sentido de que algún alumno pueda sentirse tratado injustamente con respecto a alguna concesión dada a alguno de sus compañeros. 

Instructor: guía y aconseja a los participantes a lo largo del curso, contesta inquietudes y preguntas ya sea por e-mail, chats y foros, provee feedback en trabajos prácticos y evalúa las competencias, al tiempo que estimula y fomenta la actitud autodidacta.


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